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04 noviembre 2016

Critica Jondo Web

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Discos
Juan Murube
JM, 2016
Marcos Escánez


Desde que conocí a Juan Murube le he apoyado en lo personal y en lo institucional. Creo que los artistas jóvenes que suenan distinto merecen cierto cuido por parte de los creemos que esto es un arte singular construido por artistas singulares.

Y Juan Murube no se parece a nadie; por lo menos, que yo recuerde… así que estamos ante un artista diferente y me atrevo a asegurar que es de difícil catalogación, porque no es el cantaor flamenco al que estamos acostumbrados, ni su deje, ni su fraseo, y en muchos caso, tampoco su discurso musical. Así que con él nace un nuevo perfil de cantaor flamenco.

Murube es uno de los pocos cantaores que sabe cantar sonriendo cuando el palo acompaña, y que sabe contar cosas cuando interpreta un cante. Por eso, este artista ha participado en bastantes musicales teatralizados.

Esta es su obra prima, de autoproducción e incluye algunos detalles dignos de mención, tales como los textos que justifican el por qué de cada corte, lo que significa para él y la necesidad de incluirlos en este trabajo, por qué incluye poemas que algunos amigos le han cedido, como es el caso de Carmen Camacho o José Cenizo; su motivación para haber escrito personalmente otras; o aquellos palos que representan algo muy especial para su trayectoria flamenca.

Se hace acompañar de una serie de guitarristas, todos amigos, entre los que encontramos nombres tan mediáticos como Alfredo Lagos (bulería) o Daniel Casares, y otros tan importantes como José Antonio Martin (Tangos), Alberto López (Seguiriya), Rubén Romero (Tientos) y Rafael Rodriguez. Éste último participa en tres cortes: guajiras, rumbas y soleá de Triana.

Es una producción cuidada y disfrutable. Un disco que lejos de definir al artista, viene a corroborar la personalidad de este hombre para quien lo conoce, o el descubrimiento de un cantaor que aporta un aire nuevo para quien no ha tenido la suerte de conocerlo.

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