Toma de Tierra es un espectáculo de poesía escénica que aúna los textos de la poeta Carmen Camacho, en su viva voz; la danza contemporánea, a cargo de la bailarina Raquel López Lobato, y el cante jondo y el quejío del cantaor Juan Murube. Así, al raso, al tuétano, de raíz, sin más instrumento ni artificio.
Toma de Tierra es poesía, es decir, canto y quejío último y primero, es decir, aquello que, al estremecerse, danza.
Paradójicamente, Toma de Tierra resulta nueva por regresar al origen, con poesía, canto y danza hilvanadas, como hilvanadas estaban en un principio e hilvanadas quedan en sus finales. “La primera palabra del lenguaje no pudo ser sino un grito”, dejó dicho Félix Grande. Desde ahí, desde el grito esencial y estilizado, se canta, dice y danza el mundo en el que actualmente vivimos. Centro y periferia, vanguardia y raíz, lo urbano y lo criatural, el dolor y el gozo de sentirnos vivos, aquí y ahora, eso es, esto es. Dicho sea desde una voz poética actual, desde el “ay” profundo y prolongado del sur, de cualquier sur incluso, y de la música vocal flamenca, así como desde la danza que se hace verbo y grito.
Carmen Camacho ya había trabajado en no pocas ocasiones con Juan Murube y con Raquel López Lobato para llevar a escena propuestas de Poesía en Acción (desde la clausura de IX edición de Cosmopoética al Espai d’Art Contemporani de Castelló, pasando por diversos teatros, universidades españolas y otros espacios culturales). Pero es con motivo de la creación de Toma de Tierra cuando a finales de 2013 se unen en La Bella Aorta, compañía de poesía en danza. Desde entonces han actuado en espacios tales como L’Arena de Gijón, el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León o el Teatro de Ponferrada.